Redención
Toma un litro de agua, añade 3 cucharadas de azúcar, el jugo de 2 limones, la ralladura de medio limón.
Vierte el agua de una jarra a otra varias veces, cuela con una servilleta limpia.
Abuela, La Alquimista.
Tu hiciste oro en esta vida dura.
Evocas belleza en las cosas que haces.
Encontraste sanación en donde no había.
Descubriste el antídoto en tu propia cocina.
Rompiste la maldición con tus propias manos.
Pasaste estas instrucciones a tus hijos, quienes después se la pasaron a los suyos.
Mi abuela decía: "Todo aquello que sea real no puede ser amenazado"
El amor verdadero me devolvió la salvación.
Cada lagrima trajo mi redención.
Y mis torturadores se convirtieron en mi remedio.
Así que vamos a sanar, vamos a empezar de nuevo.
Llegaste y trajiste la orquesta, los nadadores sincronizados.
Haz que mis dudas desaparezcan.
El publico aplaude, pero no podemos escucharlos.
Mike



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